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  • Alex

Dar.

Actualizado: sep 24

Jesús alimenta a los 4mil.


En aquellos días se reunió de nuevo mucha gente. Como no tenían nada que comer, Jesús llamó a sus discípulos y les dijo: -Siento compasión por esta gente porque ya llevan tres días conmigo y no tienen nada qué comer. Si los despido a sus casas sin haber comido, se van a desmayar por el camino, porque algunos de ellos han venido de lejos-.


Los discípulos objetaron: -¿Dónde se va a conseguir suficiente pan en este lugar despoblado para darles de comer?-

-¿Cuántos panes tienen?- les preguntó Jesus.

-Siete- respondieron.


Entonces mandó que la gente se sentara en el suelo. Tomando los siete panes dio gracias, los partió y se los fue dando a sus discípulos para que los repartieran a la gente, y así lo hicieron...


Después los discípulos recogieron siete cestas llenas de pedazos que sobraron.

Los que comieron eran unos cuatro mil. (Marcos 8:1-9 NVI)



Veo tantas cosas en este pasaje y me encanta que Dios es tan sencillo para ponernos ejemplos, y lo hace tan gráfico para que lo entendamos mejor.


Lo primero que veo que aquí es la naturaleza de Jesús. Dios hecho carne, Dios siendo humano como tú y como yo, conviviendo y compartiendo tiempo de calidad con personas comunes y corrientes, con necesidad. Jesús esta lleno de compasión por toda esa gente, lleno de compasión que no quiere que ninguno de ellos regrese a su casa hambriento.

Quiere que todos coman y se sacien. Así es Dios, en su presencia él quiere que seamos sanados, saciados, renovados, transformados. Y hará todo para alimentarnos.


Lo segundo que veo es que Dios hace milagros con lo que tenemos. Quizá hoy solo tengas una guitarra y tu voz. Quizá solo tengas unos cuantos pesos guardados en tu cartera. Quizá no tengas papás. Quizá estes divorciado o tienes tu corazón roto. Quizá tienes una enfermedad terminal. Sea lo que tengas a tu mano, Dios es capaz de multiplicar cada cosa que tienes, por muy insignificante que parezca, para realizar un milagro. Saciar a 4 mil personas, con lo poco o lo mucho que tienes.


Con esto, quiero ligar la analogía del pan en este pasaje. Tú y yo somos ese pan en nuestros peores momentos. Hemos sido quebrados por las situaciones, por personas, por desiluciones. Pero en realidad detrás de todo eso, Jesús siempre estuvo.


Siempre estuvimos en sus manos siendo quebrados. No por que Jesús quiera quebrarnos sino porque ÉL TIENE EL CONTROL DE TODO. Él permite todo este tipo de circunstancias para multiplicarnos. Como el pan, tenia que ser quebrado para alimentar a 4 mil personas. Era imposible que solo 5 panes alimentaran a toda esa gente, pero Jesús lo hizo posible, quebrándolo, partiéndolo.


Ese eres tú, esa soy yo. Fuimos quebrados, pero hoy es el tiempo de ver cómo Jesús comienza a usar nuestra vida para bendecir y alimentar a 4 mil personas. Todo lo que has vivido hasta este momento tiene un gran propósito, es parte de ese gran milagro.


Vas a ser multiplicado y de ti saldrán otras 7 cestas llenas de pan. 7 cestas llenas de bendición para mas gente. Tienes una vida que esta por DAR en sobre abundancia, no te desanimes, lo mejor esta por venir. Me lo recuerdo a diario y aunque hay tantos días de desanimo, estoy siendo quebrada para hablar a tu corazón y animarte. Y tú lo harás con alguien más. Esto está en el corazón de Dios para nosotros.


Ánimo.

Con amor,

Alex.



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