Buscar
  • Alex

Tu turno.

¡Hola! Gracias por acompañarme una semana más!

Seguimos con la serie Muerte & Resurrección... la reflexión de hoy la saqué del siguiente pasaje, acompáñame a leerlo:


(lee el pasaje completo hasta el versículo 11)

<Un día Jesús estaba a orillas del lado de Genesaret, y la gente lo apretujaba para escuchar el mensaje de Dios. Entonces vio dos barcas que los pescadores habían dejado en la playa mientras lavaban las redes. Subió a una de las barcas, que pertenecía a Simón, y le pidió que la alejará un poco de la orilla. Luego se sentó, y enseñaba a la gente desde la barca.


Cuando acabó de hablar, le dijo a Simón: -Lleva la barca hacia aguas más profundas, y echen allí las redes para pescar.

-Maestro, hemos estado trabajando duro toda la noche y no hemos pescado nada- le contestó Simón-. Pero, como tú me lo mandas, echaré las redes.

Así lo hicieron, y recogieron una cantidad tan grande de peces que las redes se les rompían...> Lucas 5:1-11


Parte de lo que te quiero platicar y reflexionemos juntos, es que el dejar morir, muchas veces es entregar. Entregar esa situación que no ha tenido frutos, esas ilusiones que te mantienen atento al futuro, esas frustraciones o buenos recuerdos que te atan al pasado...


Y leyendo este pasaje me ha ayudado a entender esto:

Simón tenía su barca, la cual le daba de comer, lo sustentaba, era su ilusión, quizá, que con ella pudiera llegar a tener un futuro prometedor. Pero, así como lo lees, ya había trabajado duro durante toda la noche sin poder pescar nada... tal vez no era la primer noche que pasaba esto, quizá era la tercera, quizá ya tenia más de 2 meses tratando de pescar, y nada.


Cuando leí esto me cayó el veinte, que así como Simón, muchas veces traté de que todo tuviera sentido. Tantas veces traté, sin lograrlo, que se salvará la situación por la que estaba pasando. Que de alguna forma pudiera llenar mis redes de los muchos peces que había en ese lago (esas posibilidades o salidas que le vemos a las situaciones)... pero lo único que pasaba es que me agotaba y me frustraba, porque noche tras noche, mis redes estaban vacías... ¿te ha pasado?


& entonces un día que parecía ordinario para Simón, llegó Jesús a interrumpir sus planes. Llegó Jesús a pedirle su barca para utilizarla para sus propósitos, para darles un mensaje de salvación a la multitud que lo seguía.


Jesús nunca nos va a pedir que entreguemos algo solo porque nos lo quiere quitar. Jesús nos pide entregar porque quiere que seamos testigos de dos increíbles cosas:


1: Él quiere utilizar tu barca (tu dolor, tu frustración, tus miedos, inseguridades, sueños, ilusiones...) para bendecir a la multitud que le sigue. Así como la barca de Simón la utilizó como una plataforma, así Jesús es capaz de venir a interrumpir tus planes e introducirte a los suyos!


2: Simón tuvo que obedecer para ver su milagro. Entregar es un acto de fe y obediencia & eso nos permitirá ver cómo eso que le entregamos, en la noche (hoy, mañana, en unas semanas, en meses o quizás años) y en las aguas profundas se llenará de tal cantidad de fruto que las redes comenzarán a romperse!


¡¿Puedes creerlo conmigo?! ¡Qué poderosa es la palabra de nuestro Dios! ¡Qué poderoso es entregar y dejarse llevar por el Dios que tiene en control toooodo, que sabe lo que es bueno para nosotros!


Es mi turno de entregar mi barca.

Es tu turno.


Con amor,

Alex.




67 vistas
This site was designed with the
.com
website builder. Create your website today.
Start Now